11.17.2015

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Antes del reinado de Anna Wintour, antes de que existieran las Carine Roitfeld o Emanuelle Alt, existió Diana Vreeland; la verdadera dueña y creadora del término "Editora de moda".  Un personaje que supo marcar la diferencia merecía un documental a su altura. Como siempre, Netflix nos hace caer en sus redes y cumple con nuestros deseos trayéndonos esta joyita para poder conocer a este ícono un poco más de cerca. Con recopilaciones de entrevistas que le realizaron diferentes medios a la protagonista y a personajes cercanos como Oscar de la Renta, Diane Von Furstenberg y David Bailey; cada anécdota nos lleva a momentos claves de la historia de la moda. También hay escenas de Diana hablando con el realizador donde le realizan preguntas un poco más personales sobre su familia e infancia. Diana es el símbolo por excelencia de la mujer dueña y conquistadora de su propio destino; aunque como ella misma lo reconoce, de alguna manera hay que arreglárselas para nacer en París, a partir de ahí es cuestión de dejarlo fluir. Una mujer sin preparación académica que hizo del mundo su mejor escuela. Nacida en la Belle Epoque, período dorado por excelencia de expansión de las artes y la cultura, Vreeland se vio inspirada y estimulada por el universo que la rodeaba desde una corta edad. Cuando su familia se mudó a NYC se nutrió de la atmósfera de Harlem y los clubs de jazz de la mano de íconos como Josephine Baker e hizo de los años 20s su propia época dorada y de florecimiento. A pesar de que su madre estaba determinada a traumarla como su "hija más fea", ella fue capaz de transformar sus propios defectos en fortalezas; así como después logró hacer lo mismo en cada editorial y modelo que descubría. Los 30´s fueron su época londinense, pero como ella misma lo dijo, "Lo mejor de Londres es París" y sobre todo cuando tenés acceso al closet personal de Chanel y es tu íntima; todo eso antes de ni siquiera ser editora de Harpers Bazaar ni de Vogue. Fue así que a su vuelta a NYC (escapándose de Europa y de la Segunda Guerra Mundial) fue Carmel Snow quien la descubrió bailando enfundada en Chanel y la convocó para Harpers Bazaar. En donde terminó trabajando desde 1936 hasta 1962. Después de trabajar con Avedon, descubrir a Lauren Bacall y lograr la primera foto presidencial de los Kennedy para dicha revista, vinieron de Vogue a buscarla para convertirla en su editora en jefe y el resto es historia. Extravagancia, presupuestos ilimitados y ser el terror de asistentes y editores de moda que debían superar los altos estándares de esta insaciable perfeccionista que detestaba lo común y falto de emoción. Ya con 70 años, despedida de Vogue, cuando todos la daban por vencida, renace y crea las grandes exposiciones del Met. Hoy tan conocidas y celebradas principalmente por su gala anual, evento central en el calendario de la moda. Sino les pareció suficiente con esta reseña, les recomiendo que sigan este link y lo disfruten por Uds. mismos, no se van a arrepentir. Diana es simplemente inspiradora.

1 comentario :

  1. Nice cover :)
    BLOG M&MFASHIONBITES : http://mmfashionbites.blogspot.gr/
    Maria V.

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